Enérgico y a veces duro en la réplica, sí, pero jamás en el agravio, nunca en la falta de respeto por el antagonista
Quien lucha contra nosotros, fortalece nuestros nervios y agudiza nuestra habilidad. Nuestro antagonista es nuestro ayudante.
Si los extraterrestres nos visitaran, el resultado no sería muy diferente a la llegada de Colón a América. Y ya sabemos que no fue muy bueno para los nativos americanos.
Mi relación con mi hija es diferente que con mi hijo: me veo en ella, a veces quiero rodearla y decir 'sé cómo te sientes', con mi hijo es distinto, tienes un hijo, y ya está, es todo amor, no puede haber nada malo.