La esencia del periodismo es dramática. El periodista auténtico oculta lo suyo y revela lo ajeno; reúne en sí las vibraciones dispersas y las transmite; semejante al cómico, desaparece bajo la realidad que nos transfiere.
La poesía es experiencia y exilio: hermanos gemelos. Y nosotros sólo soñábamos con una vida semejante a la vida y con morir a nuestra manera.