¿Crees, Zoilo, que me hace dichoso una cena? Y además tuya. Al convidado que cifra su dicha en una cena contigo, Zoilo, Más le valdría cenar en la calle de Aricia.
Recordar...Perdonar...Haber amado...Ser dichoso un instante, haber creído...Y luego...Reclinarse fatigado en el hombro de nieve del olvido.