Históricamente, el librepensador se ha identificado con el rechazo de las doctrinas religiosas. Esto es debido a que es la intolerancia ha llegado desde el lado de la religión.
Nuestra crítica al nacionalismo se basa en que no se ocupa de los temas sociales. Nuestros valores básicos son la libertad y la igualdad de las personas por encima de lenguas y banderas, y el rechazo a cualquier carácter identitario.
Los equipos ganadores surgen de la diferenciación, de la recompensa de los más fuertes y el descarte de los más débiles, en una lucha constante por subir el listón.