No hay humillación ni deshonra en el reconocimiento de la superioridad de un adversario
Un caballero no se deshonra convirtiéndose en menestral o jornalero; pero se deshonra convirtiéndose en truhán o estafador
Reconozco que la popularidad se la debo a la tele pero la verdad es que mi desprestigio lo conseguí en el cine