Las ciencias y las letras son el alimento de la juventud y el recreo de la vejez; ellas nos dan esplendor en la prosperidad y son un recurso y un consuelo en la desgracia.
Ahora está establecido en las ciencias que ningún conocimiento es adquirido excepto a través del estudio de sus causas y comienzos, si es que ha tenido causas y comienzos.