Es preciso detenerse en algún punto, y para que la ciencia sea posible, debemos detenernos cuando encontremos la simplicidad
Cada mujer que pasa frente a uno sin detenerse es una historia de amor que no se concretara nunca.
La naturaleza de los hombres soberbios y viles es mostrarse insolentes en la prosperidad y abyectos y humildes en la adversidad.
Con todas las fuerzas en contra, perseverar. Jamás doblegarse. mostrarse fuerte atrae el auxilio de los dioses.