Creyendo que en las circunstancias actuales puede contribuir a que la patria adquiera su tranquilidad el que yo deje el mando supremo del Estado, y habiendo acordado sobre este punto lo conveniente con el pueblo de Santiago reunido, he venido en abdicar la dirección suprema de Chile
He mirado a las rosas y me he acordado de ti.
Hemos improvisado y así estamos. Un país maduro no improvisa: previene
Porque en mí floreció tu primavera; porque tu otoño maduró mi espiga que el invierno guarece y atempera...