No consideraremos milagrosa ninguna experiencia que podamos tener, sea la que sea, si de antemano mantenemos una filosofía que excluye lo sobrenatural.
La necesidad de representar atañe a lo más profundo del ser humano. Esta necesidad existe porque cada individuo siente o sabe que su experiencia del mundo es única. Se encuentra con algo que le estimula y quiere comunicarlo.
Somos los mejores, tenemos lo mejor y tenemos la obligación y la responsabilidad de seguir haciendo de nuestra tierra la mejor de España y de Europa.
El resentimiento, la crítica, la culpa y el miedo aparecen cuando culpamos a los demás y no asumimos la responsabilidad de nuestras propias experiencias.