Gertrude Stein fue magistral en hacer que nada pase muy lentamente.
Es bien sabido que la ciencia y el nacionalismo son cosas que se contradicen, aunque los monederos falsos de la política nieguen ocasionalmente ese saber: pero también llegará ¡por fin! El día en que se comprenderá que sólo para su daño puede ahora toda cultura superior seguir cercada por vallas nacionales.
El hombre superior es cortés, pero no rastrero; el hombre vulgar es rastrero, pero no cortés.