Gertrude Stein fue magistral en hacer que nada pase muy lentamente.
Caminando por un estrecho túnel de la alhambra, se me entrego a mí el hermoso patio de aquel antiguo palacio, serene, callado y solitario; contenía exactamente lo que debe tener un jardín bien logrado, nada menos que el universo entero, jamás me ha abandonado tan memorable epifanía.
Mira dos veces para ver lo exacto; mira una sola vez para ver lo hermoso