Aquellos días de los primeros combates de ajedrez, el tablero me seducía como quizá no me haya vuelto a seducir posteriormente. Es raro el ajedrecista principiante que no haya vivido un periodo así de atracción pasional por el tablero.
Dayanara y Elena son parte de mi vida íntima, pasional y sexual.
Elogie el más pequeño progreso y cada progreso. Se caluroso en tu aprobación y generoso en tus elogios.
Nada hay que mate tanto las ambiciones de una persona como las críticas de sus superiores. Yo jamás critico a nadie. Creo que se debe dar a una persona un incentivo para que trabaje. Por eso siempre estoy deseoso de ensalzar, pero soy remiso para encontrar defectos. Si algo me gusta, soy caluroso en mi aprobación y generoso en mis elogios.
El político debe tener: amor apasionado por su causa; ética de su responsabilidad; mesura en sus actuaciones
Más fácil es encontrar un amor apasionado que una amistad perfecta