Es indudable que el ser libre puede significar libertad para morir de hambre... El vagabundo que carece de dinero y que vive precariamente gracias a una constante improvisación es ciertamente más libre que el soldado que cumple el servicio militar forzoso, dotado de seguridad y relativamente bienestar.
Nuestra libertad y su sostén cotidiano tienen color de sangre y están henchidos de sacrificio.
Por otra parte, un principio sano sólo puede producir efectos sanos, con independencia de cuál sea su criterio inicial.
Vosotros pretendéis el empleo del catalán por eso, porque pueblo que su lengua cobra, su independencia recobra; y por el camino que conduzca a tal designio os tenemos que atajar.