Soy un músico y no sé por qué. Mucha gente siente que la vida está predestinada. Creo que lo es vagamente, pero aún depende de la persona la manera en que su vida va a ir. Lo único que he hecho es seguir siendo yo, y todo funcionó...Como magia. Nunca planeé nada, así que es obvio que eso es lo que estoy destinado a ser. Soy un músico. Es mi trabajo.
Se me ocurre tu nariz sobre mi frente, tu boca sobre mi corazón, tus dientes clavados en mi aire y no se me ocurre decirte que te quiero porque resulta obvio entre silencios de rubor y palabras opiniones sobre lo que realmente no me importa ni me ocurre.
Trabajo diariamente como si me fuera a quedar toda la vida, y no ignoro que puedo dejar de pertenecer mañana. Tampoco quiero alardear de fortaleza, pero es muy difícil que deje de luchar. Es mucho más probable que decidan por mí, que yo decida. Frente a la adversidad, siempre sigo luchando. Y sé hacerlo del único modo que se lucha en la adversidad: en soledad. Porque como la derrota produce sensaciones desagradables, es natural que todo el mundo tienda a distanciarse del que protagoniza la derrota. En este caso, me toca liderar a mí un proyecto que está desilusionando, y es natural que eso se viva en soledad, sin compañía. Y lo digo exactamente así: me parece natural, me parece lo normal, me parece que es lo que sucede siempre.
Cuanto más inteligente es un muchacho, más probable es que elija una carrera interesante con un sueldo razonable en vez de un trabajo que sólo estuviese bien remunerado.
Lo más importante en el matrimonio es que el hombre no debe permitir que la mujer se sienta oprimida por el simple hecho de que ella es mujer y él hombre.
Sólo hay dos cosas en el arte: la humanidad o la falta de ella. La simple forma, algún detalle en sí, no crea humanidad. Hoy en día contamos con suficiente arquitectura mala y superficial que es moderna
La conspiración de los pueblos contra los poderosos es un hecho ocasional; lo normal en el mundo es la conspiración de los poderosos contra los pueblos. Aun durante la guerra más sangrienta, el rey de un país se siente más cercano al rey del país enemigo que a su caballerizo mayor, su primer ministro o su ayuda de cámara, aunque sea inconscientemente.
Aunque es algo demasiado ruin para que la gente lo reconozca con naturalidad, todo hombre que se siente atraído por una fémina experimenta un odio fisiológico hacia el tipo que se la benefica, normal o esporádicamente