Aparte de esta consideración superior, esa gente no había sido alcanzada por el virus de la novedad. El vivir no tenía relación con la estética (de la sobriedad), con la comodidad. Pertenecía al orden de la fundación y de la acomodación
El interés económico de los individuos económicos, por tanto, con un conocimiento mayor de sus intereses individuales, sin ningún acuerdo previo, ni compulsión legislativa alguna, y aún sin la consideración de los intereses públicos, los lleva a cambiar sus mercaderías por otras más comercializables.