El contagio de los prejuicios hace creer muchas veces en la dificultad de las cosas que no tienen nada de difíciles.
Me di cuenta que la gente sufre por un poco de dinero y que en innumerables casos son víctimas de los usureros. Así que decidí confeccionar una lista con el monto que requería cada persona en una aldea. Para mi sorpresa, la suma fue de 27 dólares. No lo podía creer