Una de las paradojas del mundo globalizado es la resistencia y el resurgir de los idiomas pequeños del mundo, la solidaridad que recorre desde Irlanda a Estonia, desde las islas Feroe hasta Asturias, y desde el País de Gales al País Vasco.
En una jerarquía, todo empleado tiende a ascender hasta su nivel de incompetencia.
Las sensaciones al ascender por una escalera pueden varias mucho: desde las diferentes pasibilidades de diseñar las escaleras de una vivienda, hasta las posibilidades que ofrece una escalera en el exterior, por la que ascender o descender apenas requiere esfuerzo.
Nuestro papel es dar oportunidades a la gente, no quitárselas. Darle a cada persona la oportunidad de sacar lo mejor a la vida para sí mismo y para mejorar la vida de los demás. No dejemos que nos digan que no podemos alcanzar nuestras metas, que ellas son imposibles, trabajemos juntos. Creemos en la gente, confiamos en la gente.
Hay que acostumbrar a la gente a vivir de forma más austera, a no derrochar. Hay mucho derroche de energía, no hace falta que cada familia de clase media tenga dos automóviles, lo que hace falta es cambiar el sistema de transportes, mejorar el transporte público, para que la gente no utilice el coche. Lo que hace falta cambiar es el modo de vida, ya que consumo no es sinónimo de felicidad.