La demagogia no vale en la economía, el balance actual nos da tranquilidad para afrontar un proceso de desaceleración mundial
La civilización es un producto de ocio y la tranquilidad de que sólo la división del trabajo puede hacer que sea posible.
Un ingenioso robo fue digno de elogio entre los espartanos, y de igual manera es entre los cristianos, siempre que sea a una escala suficientemente grande.
Uno puede defenderse de los ataques; contra el elogio se está indefenso.