Cuando tengas 80 años, y en un momento tranquilo de reflexión, narrando sólo para ti la versión más personal de tu historia de vida, el relato que será más conciso y significativo será la serie de elecciones que hayas hecho. Al final, somos nuestras elecciones
En ninguna parte puede encontrar el hombre un retiro más tránquilo y menos agitado que en su propia alma.
Para mí fue un suceso afortunado que el mercado de arte decidiera dejarme de lado, así pude trabajar a mi aire durante quince años. Tuve el privilegio de gozar de mi propia intimidad.
El afortunado hallazgo de un solo libro puede haber cambiado el destino de un hombre.