El dinero no engendra dinero; por tanto, un comercio artificial en el que el propio dinero es la mercancía y la moneda, sólo puede enriquecer a quien descuenta a costa de quien ha de soportar el descuento.
La fidelidad en el matrimonio es artificial para el hombre, y natural en la mujer.
Los niños están dotados de razón hasta que pueden hablar; pero se les llama criaturas racionales por la posibilidad aparente de que harán uso de la razón en un tiempo futuro.
El poeta es un cultivador de grietas. Fracturar la realidad aparente o esperar que se agriete, para captar lo que está más allá del simulacro.