Una regla elemental pero importante es la de anotar cuidadosamente todos los detalles del trabajo experimental. Esta costumbre, además de proveer una constancia de lo que se hace y observa, ayuda a desarrollar el hábito de la observación cuidadosa.
La constancia obtiene las cosas más difíciles en poco tiempo.
Así, el verdadero espíritu positivo consiste, ante todo, en ver para prever, en estudiar lo que es, a fin de concluir de ello lo que será, según el dogma general de la invariabilidad de las leyes naturales