Hubo una sospecha aquí, entonces, mi mujer enseguida cogió y nos fuimos para Nueva York. Allí me enteré de noticas muy feas, que no era para alarmar tanto. Alarmaban a mis niños, a mi familia y todo esto me afectaba.
Deberiáis dar a vuestros hijos un poco de crédito, como en las tarjetas de crédito. Todos estos chavales van a conseguir un montón de dinero, no os tenéis que preocupar
No dediques mucho tiempo a los deportes; porque mientras refrescan al hombre preocupado hacen preocupar a los hombres frescos.