Donde se explica por qué no salen las cuentas y se demuestra que la suma y la resta sólo sirven si es para sumar esperanzas y para restar cinismos.
Amo, compasiva y tristemente, a los complicados hombres de negocios que han convertido su hombría en una sanguinaria máquina de sumar y han dejado los pensamientos más profundos, los sentimientos más nobles por cálculos y métodos de explotación.