Bueno es conocer la adversidad pues nos hace valorar y buscar la armoniosidad.
Ser feliz no cuesta nada, sólo cuesta encontrar quien sepa valorar dicha Felicidad.
No hay que sobrestimar lo inusitado. Hay que dotar de aguijones a lo común y corriente.
Simplemente, no sobrestimar lo que he escrito; de otro modo se me volvería inalcanzable lo que aún espero escribir