La única especie de mentira absolutamente irreprochable es la de mentir por mentir.
El más irreprochable de los vicios es hacer el mal por necedad.
El éxito no sólo es cuestión de planear rigurosamente y llevar a cabo de forma impecable la estratagema forjada. Parte esencial es entender que la suerte modifica todo y adiciona variables y actores impensados.
Nos resignamos al momento único y feliz. Preferimos perderlo, dejarlo transcurrir sin siquiera hacer el razonable intento de asirlo. Preferimos perderlo todo, antes que admitir que se trata de la única posibilidad y que esa posibilidad es solo un minuto y no una larga, impecable existencia