Empieza a vivir de tu imaginación, no de tus recuerdos. Para liberar todo el potencial de tu mente, tu cuerpo y tu alma, primero debes expandir tu imaginación.
¡Qué gentes! todo es en ellos latrocinio, locura, estupidez (...) Tendremos que estar varios años maldiciendo la estupidez y la canallería de estos cretinos criminales, y aún no habremos acabado. ¿Cómo poner peros, aunque los haya, a los del otro lado? (...). Y aun es mayor mi dolor por haber sido amigo de tales escarabajos