Estuvo allí algún tiempo paseando mientras contemplaba el espléndido fulgor del cielo de poniente y se decía, como en otras muchas ocasiones, que estaba en el país de los atardeceres. Había algo en aquellos radiantes abismos de fuego que le desataba la imaginación; siempre descubría imágenes y promesas en aquel cielo.
Flores rojas de ciruelo; el sol poniente ataca pinos y robles.
Andalucía es increíble. Oriente sin veneno. occidente sin acción
En occidente siempre ha habido el deseo de hacer del edificio religioso, ya sea una iglesia medieval o renacentista, un eterno objeto de la celebración de Dios. El material elegido, como la piedra, ladrillo o concreto, tiene por objeto preservar eternamente lo que hay dentro.