Estuvo allí algún tiempo paseando mientras contemplaba el espléndido fulgor del cielo de poniente y se decía, como en otras muchas ocasiones, que estaba en el país de los atardeceres. Había algo en aquellos radiantes abismos de fuego que le desataba la imaginación; siempre descubría imágenes y promesas en aquel cielo.
A tresientas et setenta leguas de las islas del Cabo Verde, hacia la parte del poniente
Los europeos nos encontramos ante la tarea de lograr un entendimiento intercultural entre el mundo del Islam y el occidente marcado por la tradición judeocristiana
En este final de siglo, la enfermedad de occidente es la de la abundancia: Tener todo lo material y haber reducido al mínimo lo espiritual