La Organización de las Naciones Unidas se dedica a la paz mundial, y sus estatutos claramente prohíben el uso de la fuerza en escala internacional. No obstante, la ola de agresividad sigue creciendo. La influencia que los estatutos ejercen ha disminuido aún en el transcurso de los cuatro años que han pasado desde que se celebró la primera sesión especial sobre el desarme
El pueblo se debe estar preguntando: ¿ustedes son pescado o carne de vaca? Tenemos que decir claramente quién somos