Ser feliz no cuesta nada, sólo cuesta encontrar quien sepa valorar dicha Felicidad.
Sabés, dijiste nunca fui tan feliz como esta noche. Nunca. Y me lo dijiste en el mismo momento en que yo decidía no decirte, sabés, seguramente me engaño pero creo, pero ésta me parece, la noche más hermosa de mi vida.