Cuando nos fijamos en el hombre moderno, tenemos que enfrentar el hecho de que el hombre moderno sufre de un tipo de pobreza del espíritu, que se encuentra en marcado contraste con su abundancia científica y tecnológica.
Preferirás la pobreza dentro de la justicia a la abundancia procurada mediante la iniquidad.
El espíritu es sin duda el agente controlador de nuestra existencia
El poeta prolonga la existencia de la lengua, es una suprema operación lingüística fuera del lenguaje.