A menudo las personas perfeccionistas y eficaces olvidan la importancia de la eficiencia.
El escritor no desempeña ninguna tares de importancia social. La literatura jamás deber ser comprometida. Simplemente debe ser buena literatura. La mía sólo está comprometida conmigo mismo. Que no me gusta que exista la pobreza es un problema aparte.
¿No cree usted que tenemos para enseñar una enormidad de cosas en las que nosotros mismos no creemos?