Si puedes imaginar un mundo de paz, sin confesiones religiosas- no sin religión pero sin este: mi Dios es más grande que tu Dios- entonces puede ser verdad.
¿Cómo puedo imaginar una sociedad y mutua correspondencia de deberes sociales entre el hombre que gasta un millón al año y el hombre que no tiene la seguridad de comer pan cada día, una mísera cantidad de pan amasado con hiel y lágrimas?