Con la misma indiferencia que corren las aguas por los ríos y pasa el viento del desierto, así un nuevo día se ha ido de mi existencia. Hay dos días por los cuales mi corazón jamás ha languidecido: ese que no ha llegado aún y ese que ya pasó
La indiferencia es abulia, parasitismo y cobardía, no es vida. Por eso odio a los indiferentes
Antes de poner en duda el buen juicio de tu mujer, fíjate con quien se ha casado ella.
En la infancia son son tan naturales los extravíos como lo son el buen juicio y el acierto en la edad madura; y si se quitara al hombre la facultad con que comete sus primeros errores, se le privaría sin duda de la que produce después los grandes hechos.
Hay rudeza en los latinos. La moderación, una moderación noble y de buen gusto, distingue a los griegos y, sobre todo, a los atenienses.
La moderación de las personas felices se debe a la placidez que la buena fortuna da a su temperamento.
¿Quién en el arco iris puede trazar la línea donde termina el violeta y comienza el anaranjado? Vemos claramente la diferencia de colores, pero ¿Dónde, exactamente, se confunde el primero con el segundo? Lo mismo sucede con la salud mental y la locura.
Las presiones de ser padre son iguales a cualquier presión sobre la tierra. Ser un padre consciente, y tener que ver con la salud mental y física de un pequeño es una responsabilidad que la mayoría de nosotros, incluyéndome a mí, evita porque es demasiado duro.