Nada existe tan agradable a un autor como el encontrar citas de su propia obra en los libros de otros doctos autores.
Es una especie de obediencia muy agradable a los ojos de Dios no desear dispensas sin mucha necesidad.
No confíes en el futuro por más placentero que sea. Deja que el tiempo pasado entierre a sus muertos. Actúa en el presente. Recuerda que si tú te ayudas, Dios te ayudará.
No se me ocurre nada menos placentero que una vida dedicada al placer