El surrealismo en ese momento era toda una visión del arte y del mundo; era la corriente que representaba a toda una juventud, su estado artístico, su situación interna después de terminada la primera guerra mundial. Era un movimiento dinámico y realmente representativo.
El tronco que se lleva, arrastrando, la corriente tal vez crea que el árbol que sigue creciendo en la orilla anda hacia atrás.