Lo que se llama liberalidad no es por lo regular sino la vanidad de dar, vanidad que preferimos a lo que regalamos.
Hablar mucho de una virtud, es regular indicio de que se practica poco.
La educación es una cosa admirable, pero es bueno recordar de vez en cuando, que nada que valga la pena saber puede ser enseñado.
Es bueno el que guarda, cual venta del camino, para el sediento agua, para el borracho vino