Puedo añadir que el cine ha sido en mi adolescencia una clase de refugio; por ello le tengo un amor casi religioso. No puedo tener por un hombre político el mismo interés que por los cineastas que admiro, y creo firmemente que, en la historia de Inglaterra del siglo XX, Charles Chaplin es más importante que Winston Churchil.
Estos días que derrochamos apresuradamente, en la preocupación de la adolescencia y en el feliz tedio de la infancia, tienen realmente un final; el cielo se cierra como el obturador de una enorme cámara fotográfica.