El ideal de la gloria, de la piedad y la ternura; la suprema virtud de humanidad, todo está en este amor, siempre lejano porque es infinito de belleza y bondad.
-No crea que me conoce, señor Aporreadorson -gruñó Vimes-. No crea que tuve piedad de esos bastardos. No crea que fui misericordioso. Uno simplemente no mata a los indefensos. Uno simplemente no lo hace.
El buen ciudadano debe amar a todos, dar lo bueno y tener compasión de los malvados
Para crear una paz interior, lo más importante es la práctica de la compasión y el amor, la compresión y el respeto por los seres humanos. Los más poderosos obstáculos para ello son la ira y el odio, el temor y el recelo. De modo que, mientras la gente habla de desarme en el mundo entero, cierto tipo de desarme interno es prioritario.