Cualquiera puede enfadarse, eso es algo muy sencillo. Pero enfadarse con la persona adecuada, en el grado exacto, en el momento oportuno, con el propósito justo y del modo correcto, eso, ciertamente, no resulta tan sencillo.
Tratarse mal sin enfadarse es una de las mayores delicadezas de la verdadera amistad. Que puede ser superada por otra delicadeza: la de tratarse siempre bien.
Solo hay una cosa, peor que luchar con aliados y eso es pelear sin ellos
Yo opero desde un lugar de desilusión -Eso es todo sobre lo que es la Fama... Yo quiero que la gente camine ilusoria sobre cuan grandes pueden ser- y entonces luchar muy fuerte por eso cada día que la mentira se convierta en la verdad.