Indudablemente la época más feliz del matrimonio es la luna de miel; lo malo es que para repetirla, han de suceder cosas muy desagradables.
Cuando los ciudadanos dejan de prestar atención por la política llegan a las instituciones políticos que no prestan atención a los ciudadanos, y eso es muy malo para la democracia.
Se ha convertido casi en un comentario cliché, que nadie hoy en día alardea de ser un ignorante en literatura, pero es aceptable socialmente alardear de ignorar la ciencia y afirmar orgulloso que se es un incompetente en matemáticas.
Cualquier dictadura sería preferible a la democracia moderna. No puede existir un dictador tan incompetente que cometa más estupideces que una mayoría. La mejor dictadura sería aquella en la que rodasen muchas cabezas y el gobierno impidiese cualquier crecimiento económico.