En la historia, la muerte se ha llamado decadencia y su proceso ha sido seguido sólo desde el punto de vista de la desintegración, de la caída del protagonista, en un sentido lineal de una sola dimensión, como si fuese un simple debilitamiento, una pérdida de poder y nada más
Fueron hombres de otro cuño los que han hecho de Inglaterra lo que ha sido; y hombres de otro cuño serán necesarios para prevenir su decadencia