Sin nuestro sufrimiento, nuestra tarea no diferiría de la asistencia social.
Sólo hay una ciencia: la física. Todo lo demás es asistencia social.
La felicidad es el paso del hombre de una menor perfección a una mayor.
El exponente del más alto grado de perfección que puede lograr el hombre.
El lenguaje de cada poeta no es sino la personal versión de los contenidos impuestos por el creador a esa imponderabilidad intensamente oída. La obra de cada poeta remite al destino corrido por la presencia de lo esencialmente indiscernible el silencio extremo de lo real- en las manos laboriosas de su intérprete.
La presencia disminuye la fama.
El destino puede seguir dos caminos para causar nuestra ruina: rehusarnos el cumplimiento de nuestros deseos y cumplirlos plenamente
Cuando el hombre concentra toda su energía en el cumplimiento del deber, se acerca a Dios.