Quiero ganar mi verso, este verso; y quiero que vaya quedo, raudo y sereno como un dardo certero al corazón del pueblo de todos los pueblos... Al corazón del Universo.
Si llenas un minuto envidiable y certero de sesenta segundos que te lleven al cielo...Toda esta tierra será dominio tuyo y aún mucho más, serás hombre, hijo mío.