Sentí que debía decirselo a mis fans. Ellos están acostumbrados a compartir quien soy, que estoy haciendo y sobre quién estoy escribiendo mis canciones. Nunca antes les he ocultado cosas a mis fans, de modo que pensé ¿por qué empezar ahora?
Deseaban compartir las responsabilidades con este gran imperio, si también hemos de compartir sus privilegios. (1914).
Aunque sea cierto que la buena y la mala suerte existen, depender de ellas es una actitud muy cómoda. Sin embargo, aunque pensara así, mi dolor no disminuiría. Desde que me di cuenta de esto, me convertí en una adulta repugnante capaz de compaginar las cosas más absurdas con las de todos los días. Pero me hizo la vida más fácil.