El hombre atareado tiene pocos visitantes ociosos: a la olla que hierve no acuden las moscas.
La libido es desviada para que actúe de una manera socialmente útil, dentro de la cual el individuo trabaja para sí mismo sólo en tanto que trabaja para el aparato, y está comprometido en actividades que por lo general no coinciden con sus propias facultades y deseos.
Escritor comprometido soy y como tal actúo... trataré de realizar las tareas que aún me quedan por cumplir en el Reino de este mundo.