Aun el más animoso de nosotros sólo raras veces tiene ánimo para lo que él propiamente sabe.
Los verdaderos grandes son los de ánimo grande.
Siempre supe que sin usted no podría sobrevivir, es más hambre que hambre, más sed que la sed peor, necesito escuchar tu vos, volver a sufrir y a vivir por mi negrita...
El mundo es una gran paradoja que gira en el universo. A este paso, de aquí a poco los propietarios del planeta prohibirán el hambre y la sed, para que no falten el pan ni el agua