Los blogs, por ejemplo, empiezan a funcionar como técnica para controlar y equilibrar la información imprecisa que facilitan los medios de comunicación.
El éxito no se trata de cuántos te siguen, sino de cuántos te aman de verdad. Se trata de equilibrar el bien con el tener bienestar. Se trata de tu conciencia tranquila, tu dignidad invicta y tu deseo de ser más, no de tener más