Las personas siempre tienden a ayudar a las otras -sólo para sentirse mejores de lo que realmente son-
Toda decisión que toma una persona proviene de sus valores y sus metas. Las personas pueden tener muchas metas y valores: fama, ganancias, amor, supervivencia, diversión y libertad son sólo algunas de las metas que una buena persona puede tener. Cuando la meta es ayudar a los demás tanto como a uno mismo, lo llamamos idealismo.