Sabés que tenés razón, pero con razón y todo aquí tenés mi guitarra. Y todo aquel que la agarra debe cantar a mi modo. Perdoná si te incomodo poniéndotela en los brazos, pero pa' a que asentés los pasos y el oido se te componga. Me cantás una milonga o te deslomo a guascazos
No creo que exista algo que pueda llamarse un simple mortal. Todos tienen su propia posibilidad de éxtasis en la experiencia de la vida. Todo lo que hay que hacer es reconocerlo, y después cultivarlo y conservarlo. Siempre me siento incómodo cuando se habla de simples mortales, porque yo nunca he conocido a un hombre, mujer o niño que sean simples.