(I). Los dos protagonistas del diálogo son Sofía y Saulino. Sofía es la sabiduría humana, mundana, mediante la cual el hombre accede a la sabiduría superior o supramundana que es la providencia y verdad misma, en suma: la divinidad en la medida en qué es accesible el entendimiento humano.
La seriedad debe reservarse para los asuntos que lo merecen; para la vida cotidiana y corriente es mejor volver los ojos a la jovialidad, la forma más fácil y accesible de algo tan importante como la alegría.